miércoles, 6 de abril de 2016

Devaluación sin inflación

Un fenómeno nuevo es la devaluación sin inflación. Lo es para México y para varios otros países emergentes y exportadores de mercancías (Australia, Chile, Noruega). En Europa Occidental y Norteamérica los tipos de cambio han sido muy variables en el tiempo desde los 70, y en general no se espera que esas variaciones se reflejen en inflación o incluso en cambios en precios relativos importantes.

Las importaciones son sólo un insumo en la producción y su encarecimiento no tiene por qué generar inflación. En la gráfica vemos el crecimiento del dinero en México, en promedios anuales desde 2002. La variable M2 viene con una tendencia decreciente de largo plazo, y desde hace unos tres años está entre 8 y 10%; con crecimiento de la economía entre 2 y 3% y de la inflación en torno a 3%, el crecimiento de esa medida del dinero parece consistente con una aplicación de la ecuación cuantitativa (dinero igual a precios por producción, entre un ajuste estadístico que debe ser más o menos constante y al que se le llama la velocidad de circulación del dinero).



Lo curioso de esta gráfica me parece que es el comportamiento de M1, el dinero que emite el banco central. En la medida en que M2 ha seguido disminuyendo, M1 ha crecido: unos 4 puntos porcentuales más que M2 después del pánico de septiembre de 2008, y de 2013 para acá se dispara; al inicio de 2016 M1 está creciendo 10 puntos porcentuales más que M2. 

¿Explicaciones? Si mantenemos la visión de la ecuación cuantitativa, lo relevante es M2, pues mide los activos que  para pagar tienen firmas y consumidores. M1 puede crecer porque el costo de transacción de otras partes de M2 se elevó (evasión fiscal, tasas de interés reales negativas, mal servicio de los bancos y casas de bolsa que operan fondos del mercado de dinero); no veo por qué se habrá elevado ese costo. Otra explicación es que el gobierno decidió imprimir más dinero para ganar una mayor prticipación en el mercado de dinero. Parte de esta historia puede ser que el gobierno quiere inflar la economía, pero no lo logra porque los usuarios sustituyen los fondos del mercado de dinero y otros activos privados en M2 con la mayor cantidad de billetes y monedas que está emitiendo el banco central.

viernes, 19 de febrero de 2016

Impacto sobre ingresos de trabajadores de reforma fiscal

La reforma fiscal de 2014 se sumó a las que se dan en torno a 2008 para elevar los impuestos a los trabajadores en forma importante. La política de no ajustar las tablas de las leyes fiscales por inflación es parte de este movimiento que genera una elevación persistente en la carga fiscal al trabajo.

La gráfica muestra el efecto de la reforma de 2014: hay que comparar la raya roja de puntos con la verde continua, que dibuja la tabla de tasas marginales de impuestos al trabajo en 2007. En un país tan desigual como México, con relativamente pocos trabajadores de altos ingresos, las tasas se elevan rápidamente y vemos que a niveles de menos de 200,000 pesos (unos 10,000 dólares anuales), ya hay niveles importantes de impuestos. 

El impacto de este movimiento ha sido fuerte sobre los trabajadores de ingresos medios-bajos. Por ejemplo, un trabajador que gane $138,000 en 2016, paga $16,167 con la tabla de 2016, y hubiera pagado $14,258 con la tabla de 2012. Pero con la tabla de 2006 hubiera pagado sólo $9,292. Es decir, hay unos $7,000 de más impuestos después de una década. Este nivel de ingresos es aproximadamente la mediana del salario de cotización a la seguridad social (que es la que paga impuestos).

Hay un subsidio al salario, pero aplica a niveles muy bajos. Por ejemplo, un trabajador que gana dos salarios mínimos (unos 50,000 pesos, ó 2,500 dólares al año), recibe un subsidio cercano a 5,000 pesos (unos 250 dólares). Ese subsidio  acaba aproximadamente a los $85,000 de ingreso anual.



miércoles, 17 de febrero de 2016

Histeria y política de salud

Ya nos hemos acostumbrado a los episodios de histeria por epidemias. Como se discute en este artículo de Guardian, la evidencia para motivar políticas de urgencia es usualmente muy débil.

Según Leslie Lobel, de la Universidad Ben-Gurion, no es claro que los casos de microdefalia en Brasil se deban al virus Zika. Hay preguntas obvias: ¿por qué no se ha dado el mismo fenómeno en Colombia, que también sufre la epidemia?, y ¿cuál es el rol del uso continuado de ciertos pesticidas en Brasil que han sido proscritos en otros países?

Lobel dice que el problema de enfermedades transmitidas por insectos es más general que la evidencia relacionada a una sola enfermedad. Entonces, la investigación y la política deberían enfocarse al problema general, y no a reaccionar de urgencia ante brotes específicos.

viernes, 12 de febrero de 2016

Zika, causalidad

Este es ell reporte inicial de Brasil con el que inicia la ola de preocupación por el Zika.

Este es un resumen de la evidencia.

Se ha dado un pánico, con algunos gobiernos promoviendo la menor incidencia e incluso la interrupción del embarazo. La Organización Mundial de la Salud debió aclarar que no hay evidencia suficiente para entender la relación entre el virus y algunas enfermedades.

martes, 26 de enero de 2016

El pelotón del tipo de cambio


Desde hace aproximadamente 4 años se da un incremento en la demanda por dólares y una disminución en la demanda por otras monedas y mercancías. El valor del dólar ha subido en general, pero en especial contra las monedas de países que exportan commodities, incluyendo el petróleo. 

Hace aproximadamente un año el fenómeno se recrudeció. Desde hace algunos meses señalé (ver esta liga) que los bancos centrales de los países afectados tratarían de limitar el daño sobre su propio país, para lo cual tratarían de no aparecer como más afectados que otros en situación similar. Este "pelotón compacto" es como un grupo de corredores cuyos miembros individuales no quieren quedarse atrás. Si el pelotón va lento no les importa, pero quieren mantener el ritmo de los demás. en términos monetarios, esto significa que mientras esté en el pelotón, un país mantiene condicciones de acceso al financiamiento similares a los demás. 

En la gráfica vemos que en efecto hay un grupo importante que por diseño, acuerdo tácito o la razón que sea, mantiene variaciones en su tipo de cambio muy similares desde el inicio de 2015: Noruega, Canadá, México, Chile y algunos más que no puse en la gráfica. Un par que ya quedó atrás es el formado por Brasil y Sudáfrica. Otros que ya no caben en la gráfica porque se quedaron atrás por mucho son Venezuela, Argentina y Rusia.

Quedarse atrás significa que la devaluación puede ser abrupta, y que el costo de financiar la deuda de un salto. ¿Dónde queda México? Hasta ahora va en el pelotón compacto, pero tiene mayores presiones de deuda que los demás. Chile, Noruega y Canadá ahorraron una buena parte de los flujos de efectivo que les dieron altos precios de petróleo, cobre y otras exportaciones. México comenzó a crecer su deuda mucho desde 2008-2009, y desde 2012 anunció que seguría una política de endeudarse aún más. Esto no significa que el pelotón lo deje atrás y se una a Brasil y sudáfrica, pero sí que mientras más dure la presión de la demanda por dólares y el gobierno mantenga la política de impulsar a la economía con deuda, el riesgo de que ello ocurra aumenta.

jueves, 17 de diciembre de 2015

Ciudad de México quiere que se porten mal

Si esto es cierto, va a entrar en los libros de economía de la regulación como el mayor ejemplo de cómo regular una industria exactamente al revés.

Según esta nota, el gobierno de la Ciudad de México concesionó el servicio de infraccionar a los automovilistas a uan empresa privada, la cual va a cobrar un porcentaje de las multas. El incentivo al gobierno de la ciudad y al concesionario es que los ciudadanos se porten mal, o al menos lo suficientemente mal para que sea negocio. Es decir, al proveedor lo último que le interesa es que el sistema funcione tan bien que no haya faltas.

En dónde terminará el salario mínimo

Estas gráficas actualizan el análisis de mi artículo sobre dónde terminará la discusiónen torno al salario mínimo (que ustedes pueden encontrar aquí).

Básicamente: si el gobierno federal permite un aumento de 1% arriba de la inflación al salario mínimo (desde 2002), estaríamos en $87.49, por arriba de la meta que se ha fijado el grupo político del DF a corto plazo (que es de $86.33). La meta de largo plazo requeriría incrementos de más de 8 puntos porcentuales por arriba de la inflación, lo que veo improbable.

Es interesante que simplemente creciendo al ritmo del salario de cotización a la seguridad social estaríamos en $76.81. Es decir, de 2002 para acá se ha dado un modesto incremento al salario en general, pero la política de salario mínimo ni siquiera ha reconocido eso.