jueves, 28 de agosto de 2014

Derechos de propiedad sobre el espectro

El gran tema que subyace en el movimiento de reforma a las telecomunicaciones es la posibilidad de definir un sistema de propiedad sobre bandas del espectro radioeléctrico. Pocos dudan ya que el avance tecnológico permite un nivel de control de las señales de radio que no era concebido cuando se estableció el sistema vigente de "administración del espectro", por allá en los años veinte. 

Esencialmente, el avance tecnológico en radio y digitalización permite desarrollar un modelo que mezcle aspectos de ingeniería, económicos y legales para que se establezca un régimen de propiedad. Ese sistema será muy similar al que aplica a los bienes raíces, pues se trata de objetos similares. En la medida en que es posible medir para un espacio quién entra y quién sale de una banda (es decir, qué señales entran y salen), se pueden definir títulos de propiedad.

Este artículo de De Vany, Eckert, Meyers, O'Hara y Scott planteaba como hacerlo...en 1969. Es un clásico. Una pregunta interesante es por qué ha tomado tanto tiempo lograrlo. Algunos países tienen grandes avances y en buena medida lo han hecho. En este artículo preparado para el regulador Australiano se listan los avances hacia el final de la década pasada (supnogo que el mapa no ha cambiado mucho).

Por ello vamos a seguir viendo reformas en la industria de telecomunicaciones. El modelo de administración del espectro es uno de propiedad comunal, siendo que el uso es privado. Eso abre la puerta a renegociación continua y a presiones políticas sobre el gobierno para repartir ese uso...lo que puede ser la explicación precisa a por qué las reformas que se dan son incompletas.

lunes, 18 de agosto de 2014

Ébola, patentes y premios

La epidemia de ébola ha traido a la mesa una vez más el problema de los incentivo del sistema de patentes. Este artículo se hace eco de la posición de la Organización Mundial de la Salud en el sentido de que hay un fracaso de mercado. Sin embargo, el mismo artículo indica que posiblemente lo que ha fallado son la OMS y otros organismos que juegan un rol público y podrían definir incentivos para resolver el problema (por ejemplo, premios).

viernes, 15 de agosto de 2014

Qué puede hacer la reforma al campo

Veremos en los próximos meses una campaña para impulsar la “reforma del campo” en México. Independientemente de las motivaciones políticas, que son interesantes, aquí voy a comentar los objetivos que puede tener una “reforma al campo”.

El primer reto es definir qué es el campo. Tenemos por un lado el tema de la producción y el comercio, y por otro la situación de los habitantes del campo, incluyendo los agricultores.

En torno a la producción tenemos que una gran parte de los productores están organizados y tienen una gran capacidad de presionar al gobierno. Del lado de los habitantes del campo, una minoría es parte de esos grupos organizados de productores. Es más, la mayor parte de los habitantes del campo no son ya productores primarios (agricultores, ganaderos, pescadores), sino proveedores de servicios y unos pocos son empleados industriales. En algunos estados, estar en el campo es casi lo mismo a ser muy pobre.

En la discusión de la reforma al campo van a salir muchos temas, pero va a haber dos que van a conducir la discusión: el tema de la producción y la “autosuficiencia”, y el tema de los ingresos de los habitantes rurales.

En aspectos de producción, el campo mexicano no ha estado nada mal durante el último par de décadas. En la gráfica, vemos los datos de la producción de alimentos por habitante. 

A nivel global, hay un grupo pequeño de países grandes que han explotado como grandes productores: China, India, Brasil, Rusia. Otro grupo de muchos países europeos y algunos otros ricos o de baja riqueza natural están bajando su producción: en la gráfica está Italia, pero también Suiza, Japón, Corea del Sur y muchos otros de ese perfil están importando alimentos cada vez más. Finalmente, muchos que sin estar creciendo tanto como los líderes en especialización al mercado global, están creciendo en forma importante en su producción: entre ellos México, Estados Unidos, Canadá. Alemania y Chile están entre los muy especializados y el grupo de México.

En la discusión de la reforma va a aparecer el tema de la “auto-suficiencia alimentaria”. En la economía actual no tiene mucho sentido, especialmente porque México está produciendo muchos alimentos. Está importando algunos  y el tema del maíz (de lo cual se importa mucho) va a ser presionado por algunos para buscar medidas proteccionistas y subsidios extraordinarios para una agroindustria que es rica. 

Posiblemente veamos que el gobierno busca organizar a la "cadena productiva" de algunos bienes agropecuarios, lo que puede terminar fortaleciendo carteles domésticos. Esto puede agravarse si el gobierno decide activar disposiciones de la nueva legislación de competencia para influir en la negociaciones entre compradores y esos carteles. Los carteles agrícolas tienen una larga tradición en México y Estados Unidos, por lo cual una buena política será que el gobierno no busque mecanismos de restricción al mercado.







En el aspecto de ingresos de los habitantes del campo, cualquier esfuerzo mayor de política (como una “reforma al campo”) debe partir de que el núcleo de poblaciones muy pobres y que no se beneficia por la mejora en la capacidad de producción sigue siendo muy grande, y los programas que se han empleado han tenido efectos limitados. En la Gráfica vemos como Chiapas, Oaxaca y Guererro siguen siendo habitados por familias predominantemente pobres. En ese ámbito, las políticas para impulsar la producción agropecuaria no van a servir de mucho. El problema seguirá siendo de ingresos precarios y de una desconexión importante con el mercado de trabajo nacional, excepto como migrantes en trabajos de baja calificación. Ahí no se necesitan políticas de producción, sino de rápida elevación del capital humano y de acceso al mercado de trabajo.

El tema de tenencia de la tierra tiene un lugar en el debate, pero el equilibrio de precios, salarios, producción y utilidades no es impulsado por eso. El impulso principal viene del marco global de comercio y tecnología (que es muy favorable), y de las limitaciones de millones de familias en el campo para salir de la pobreza extrema.   

martes, 12 de agosto de 2014

Debate en Chile sobre concesiones

Eduardo Engel narra el debate en Chile sobre "proyectos público-privados". Aparentemente, al nuevo gobierno no le gustan, pero la evidencia es favorable en general.

Alianza transatlántica y regulación en México

Una vez que ha pasado por el Congreso la reforma energética, la gran pregunta es qué tan eficaz será el gobierno en desarrollar las instituciones y el marco regulatorio para operarla con eficacia. Conviene poner en perspectiva el esfuerzo de reforma regulatoria que en general se viene dando en México durante los últimos dos años.

Partamos de la visión de que en México se dio un gran atraso en la modernización de la acción regulatoria del estado desde los noventa. En telecomunicaciones, energía, protección al consumidor, seguridad laboral y muchos otros campos hay cuestionamientos (algunos de los cuales motivaron las reformas). Se dio además una explosión de regulaciones y trámites que llegó a su máximo justo cuando se dio la gran crisis económica, entre 2007 y 2010. En las bases de datos que miden la calidad de la regulación, México ocupa un lugar malo y no hay tendencia a mejorar. Esas bases de datos dan sólo una visión muy general, pero es claro que ante el avance en las economías de Europa y del Pacífico se requiere mantener un paso sólido para modernizar la acción del estado.

Algo más que un ejemplo del reto lo plantean las negociaciones comerciales entre Europa y Estados Unidos, hacia la denominada Alianza Transatlántica de Comercio y de Inversión (TTIP). De lograrse (lo que podría ocurrir, estimo, hacia 2016), Europa y Estados Unidos consolidarán el amplio marco de libre comercio e inversión que ya tienen, pero además van a homologar y liberar grandes áreas de servicios y sectores regulados. En algunas áreas eso ya se está dando, como es el caso de la aviación, pero va a haber más. Sin duda, de darse la TTIP Canadá y algunas de las economías más fuertes del Pacífico se adherirán de alguna forma.

Para México, la clave para aprovechar este ambiente no radica en una decisión de firmar más tratados internacionales (lo cual además, de darse, va a tomar muchos años). La clave está en elevar la calidad de las instituciones de regulación, que pocos pueden ver como una historia de éxito desde el advenimiento del Tratado de Libre Comercio.  Áreas críticas como la protección al consumidor, el agua, la seguridad e higiene o los servicios de carreteras ni siquiera están en la agenda pública. Un primer gran reto está en la instrumentación de la reforma energética, en la cual el gobierno tiene un gran interés financiero. El trabajo de gobierno va a estar menos motivado en áreas que no proveen ese incentivo, y será interesante ver si hay interés del gobierno en dar una sacudida a todo el aparato para iniciar un proceso de mejora continua.





viernes, 1 de agosto de 2014

Emergencia regulatoria: tarjeta IAVE

Un problema en México es la baja capacidad de las autoridades para definir y aplicar regulaciones a servicios públicos. Un caso en cuestión es la "tarjeta IAVE", que se utiliza para cobrar en casetas de peaje en carreteras federales y otros caminos.

Cualquier usuario regular sabe que la tarjeta con frecuencia no funciona, que fallan los lectores electrónicos, que se han instalado muy pocos carriles, al grado de que en ocasiones es más lento cruzar un punto de peaje pagando en efetivo que con la tarjeta IAVE. Es decir, la empresa operadora cobra por un servicio de mala calidad, no invierte en equipo y en servicio al cliente.

El día de hoy se superaron todas las expectativas de mal servicio al cancelarse todas las tarjetas y requerir a los usuarios una nueva (se dice que diario hay 400 mil pagos con esas tarjetas; ¿a quién se le ocurre que en un día se van a parar cientos de miles de vehículos a hacer un trámite de cambio de tarjeta?). En el fondo, la causa es la incapacidad de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes para regular estos servicios, incluyendo los procedimientos para evitar estas interrupciones del servicio.

Este tipo de servicio debe regularse también para que una misma tarjeta sirva en cualquier camino, independientemente de la empresa operadora, y debe ampliarse a los estacionamientos públicos (por ejemplo del aeropuerto y otros sitios federales) y los parquímetros (es decir, la tarjeta debe permitir pagos automatizados en esos lugares). Esto no es ciencia ficción, es sentido común y algo que se observa en otros países.

El gobierno federal está logrando una ambiciosa reforma legal en varios ámbitos de regulación, pero queda la pregunta de si las dependencias federales tendrán capacidad de administrar estas nuevas regulaciones.