jueves, 16 de octubre de 2014

Weimer en Colmex

El viernes estará en el Colegio de México David Weimer, autor de uno de los textos líderes de política pública. Pueden asistir.

viernes, 10 de octubre de 2014

Niños fantasma

Uno de los programas más populares en los estados de bienestar contemporáneos es el de guarderías. Antes, las mujeres que se casaban simplemente no trabajaban. Entre los sesenta y los setenta eso cambia y se hace necesario el servicio de guarderías.

Los gobiernos encontraron pronto que dar este servicio vía instalaciones públicas es costoso y comenzaron a financiar a proveedores privados. En ocasiones, esto se ha dado como un pago por día-niño atendido. El sistema ha generado un problema de regulación, pues es muy difícil controlar  las familias y a los proveedores.

En Canadá se da el fenómeno de "niños fantasma". Esto es, en un día específico, la familia no lleva al niño al servicio pero este último reporta asistencia positiva, la familia no objeta y se cobra el subsidio del estado. El proveedor está contento, la familia queda bien con el proveedor y posiblemente recibe mejor servicio y el costo se pasa al programa en general.

En México el programa de guarderías ha estado en crisis desde la tragedia de la Guardería ABC en Hermosillo, en que 49 niños murieron calcinados por un incendio aparentemente provocado por el gobierno de Sonora (o alguien cercano). En las secuelas apareció que gran parte de los proveedores eran políticos y parientes de funcionarios, por lo cual se sospecha que la población de fantasmas era importante. Ante ello, ha dominado la estrategia de avestruz; se suspendió el crecimiento del servicio.  

En la gráfica vemos el cociente de número de mujeres que trabajan al número de niños que asisten a guarderías del seguro social (hay alguna oferta adicional para trabajadoras del sector público y programas locales o de Sedesol). Nunca ha habido una oferta suficiente, pero se había logrado bajar de 90 a menos de 70 ese cociente. De seguir la estrategia, en dos o tres años la oferta estará como en los noventa.

Una pregunta es cómo regular las tarifas y los servicios para evitar el problema de fraude. 

miércoles, 8 de octubre de 2014

En serio o en broma

Del proyecto Cybersyn en Chile y de los nuevos intentos de planificación en Argentina, uno no sabe cuando en América Latina las cosas son en serio y cuando son de broma.

jueves, 2 de octubre de 2014

Dónde terminará el salario mínimo

El obstáculo más grande a resolver el debate sobre el salario mínimo en México es la visión de la política monetaria. El Banco de México y la SHCP suscriben una teoría de "causalidad invertida", en la cual incrementos en salarios generan creación de dinero e inflación. Independientemente de su validez, esa es la visión que tienen y por ello regulan al salario mínimo férreamente: tiene que crecer a una tasa igual o menor que la de inflación.


Una regla que puede romper el impasse es la siguiente:

1. El salario mínimo sigue al salario base de cotización promedio del IMSS. Eso permite que si el salario en general no sube o incluso baja, el mínimo no se eleva desproporcionadamente. Pero por otro lado, se impide la bajada que se ha dado en el largo plazo.

2. No hay calendario de ajuste, sino que se da un cambio cada vez que se acumule una inflación de 5%. Al romper la liga con el calendario fiscal se busca que el incremento al mínimo (que aplica a una parte pequeña del mercado) deje de ser una guía de las expectativas de inflación mínima que tiene el gobierno.  La inflación ha estado abajo de 5% casi todo el tiempo desde 2002, por lo cual los ajustes llegan a ser de menor periodicidad que los anuales. Un gran logro sería suavizar o acabar con los escalones de la gráfica, lo cual se puede facilitar con la regla propuesta.

3. Puede añadirse un factor de recuperación a largo plazo que permita disminuir el cociente entre el salario en general y el mínimo (por ejemplo, 1% arriba del SBC).

4. Definir la regla para el largo plazo; por ejemplo, dejarla sin cambio cinco años.

De haberse aplicado esta regla de 2002 (aproximadamente cuando el Banco de México adopta su meta de inflación de largo plazo de 3% anual), hoy se tendría un salario mínimo de $70.75, es decir $1,262 adicionales al año. Con un factor de ajuste de 1% al año se tendrían $79.02, que es muy cercano a los $82.86 en la propuesta de corto plazo del grupo político del Distrito Federal. Esa cifra es por cierto muy parecida al valor que había en 1994, antes de la Crisis Tequila.

Para la propuesta principal del DF, de un salario mínimo de $171, se hubiera tenido que aumentar el mínimo de 2002 a 2014 en 8.4% arriba de los salarios en general. Esto posiblemente hubiera sido inaplicable porque el salario promedio de cotización ha crecido esencialmente cero de 2002 a 2014.

martes, 30 de septiembre de 2014

Salario mínimo: cero efecto sobre la inflación

Dentro de la discusión sobre salario mínimo en México, posiblemente el problema que más se discute es el efecto inflacionario de elevarlo. 

Sin embargo, la relación del salario mínimo con la inflación es nula. México tiene el menor crecimiento del salario minimo y la mayor inflación en la muestra de países que mostramos en la gráfica. 

La discusión debe moverse hacia el ámbito laboral





lunes, 22 de septiembre de 2014

Precio de carbón en México

Aquí hay dos entradas interesantes sobre el problema de definir una política ante el cambio climático. Por un lado, la incertidumbre es importante, dice Steve Koonin. Por otro lado, aquí hay algunas tablas de estimaciones de lo que debería cobrarse por contaminar. En México, el precio se fijó en 70.68 pesos por tonelada (esto está en la ley fiscal). Según el artículo que refiero, debería ser de unos 50 dólares.